KASE O en Londres: Crónica de una noche esperada

0
643

TEXTO: Amavi Akakpo

 

Tras el éxito cosechado en su gira española, La gira “El círculo” del rapero maño llegaba a la capital inglesa con todo vendido desde enero y la necesidad de una nueva fecha al día siguiente donde también se colgó el cartel de “soldout“.

El movimiento en las calles colindantes antes de la apertura de puertas era un reflejo de la expectación que rodeaba al evento.

Ya en la cola uno podía encontrar gente venida de diferentes partes de Reino Unido para el show.

La organización, y el personal de seguridad eternizó la entrada con exhaustivos controles, pero ni siquiera eso empañó la fiesta que estaba por llegar.

El espectáculo abrió con FOYONE, uno de los actuales exponentes del rap patrio en lo que a proyección internacional se refiere, que repetía en Londres. El andaluz calentó el ambiente con algunos de sus ya clásicos.

Pasadas las nueve, un motivado KASE O, bien respaldado por MOMO, saltaba al escenario haciéndose con el público desde el primer minuto. O viceversa.

El artista rapeó, cantó y bailó. Hasta se atrevió con coreografías. Una fiesta para los sentidos y para los sentimientos. En el primer bloque repasó casi íntegramente todo el nuevo disco, intercalando temas míticos de colaboraciones y discos anteriores tales como “Pura droga sin cortar“, “Ninguna chavala tiene dueño“, “Billete de ida hacia la tristeza“, “Chúpala” o “Como el sol”.

Entre canción y canción un mensaje de optimismo. Un llamamiento al análisis del comportamiento propio, a la reflexión y actuación del individuo como motor del cambio global. Un canto a la creatividad y a la expresión al margen de las expectativas ajenas. Como su último disco.

Con los bises llegó el punto máximo del concierto, SHOHAI entraba en escena al ritmo de los  acordes de “Vivir para contarlo”. Y tras una pausa meláncolica para ambientar “Basureta“, la sala tembló con “Ballantines“.

Para poner el broche final al concierto, un clásico del buenrollismo: “Cantando“. No podía ser de otra manera. La curiosidad y las expectativas eran altas tras la salida de su último disco y la dificultad de defender en directo un nuevo concepto musical, pero no defraudó.

God save the King.

Crónica por nuestra compañera AMAVI desde Londres.