PROHIBIDO PROHIBIR

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Texto por Barbiturica

Mientras la mayoría de los actores sociales afirman que atravesamos un momento de cambio estructural y de reformulación del modelo financiero y social, la mayoría de los políticos y economistas europeos neoliberales, no se casan de repetir que la crisis se está remontando y que a finales del próximo año volveremos a recuperar los niveles de prosperidad económica anteriores a la actual recesión; sin querer entrar de pleno en este debate, pero a la vez dudando, del discurso político-económico oficialista, lo que es innegable es que atravesamos un momento de gran confusión, y ya se sabe “A río revuelto ganancia de pescadores”, porque desde luego, si para algo está sirviendo esta crisis es para que la cúpula del poder lleve a cabo medidas impopulares que favorecen a una pequeña élite, en detrimento de los grandes sectores de la población, que vemos como nuestra calidad de vida presente y futura empeora, sufriendo altas tasas de paro, disminución de los ingresos, precarización del empleo y una decadencia y desmantelamiento generalizado en toda la red de infraestructura pública.

Ante este panorama y haciendo un ejercicio de reflexión histórica, podemos por ejemplo, fijarnos en la dirección que tomó el gobierno inglés de los años 80, y nos podemos dar cuenta que lo que hoy sufrimos no es nada nuevo; y es que el patrón de acción del sistema político financiero de las últimas décadas sigue siempre el mismo esquema; tras períodos de relativa estabilidad y crecimiento económico, y cuando las mayorías consiguen cierta prosperidad económica , bienestar social e incremento del nivel de vida, sobrevienen épocas de crisis económica ante las que el poder establecido aprovecha la coyuntura para infundiendo el miedo y apoyándose en discursos catastrofistas, fortalecer su legitimidad, una vez conseguida, diseñan una agenda política basada fundamentalmente en la privatización de la gestión pública , recortes sociales y limitación de las libertades individuales y colectivas.

En nuestro país, desde que empezó la crisis el rumbo político ha seguido esta dirección; tras la victoria del actual gobierno la política llamada,” reformista ha consistido básicamente en una serie de medidas antisociales, que han ido encaminadas a favorecer a la élite económica y política y que alcanzó su máxima expresión con la reciente reforma laboral, en la que se sacrifican derechos históricos de los trabajadores ; ante esta injusta situación y la consiguiente movilización de los sectores sociales, el gobierno responde elaborando proyectos de futuras leyes en los que de nuevo y a través del miedo aspiran a regular y castigar cualquier intento del pleno ejercicio de la libertad de expresión; es por esto y como las reglas del juego están bastante bien delimitadas y lo que vendrán en el futuro va a ir encaminado en esta dirección represivo-abusiva, es imprescindible que todos juntos reforcemos la conciencia social y utilizando los actuales canales de información y creando redes de apoyo mutuo, se abra un camino para crear un frente común lo suficientemente consistente como para parar esta limitación de libertades y derechos.